''Desarrolla una mente prodigionsa''
Tema Entrevistas y Especiales



Ramón Campayo ha roto todos los records de memoria siguiendo desde niño una serie especial de ejercicios para estudiar mejor. En su libro los enseña. Merece la pena.

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DESTRIPANDO "DESARROLLA UNA MENTE PRODIGIOSA", UN LIBRO QUE ESTÁ CAMBIANDO LA FORMA EN QUE LEEMOS Y ESTUDIAMOS

También: "¿Quien es Ramón Campayo?"

Dos cosas para empezar. Primero: que este es un libro para estudiar. Segundo, que si tú fueras un niño, no se me ocurriría peor forma de empezar a hablarte de él.

Pero, ¡no huyas! Aunque este libro trate sobre los estudios, te interesa mucho leerlo: no es una condena, es una gran inversión, con él se aprende la mejor forma de aprender. Ramón Campayo ha recopilado en “Desarrolla una mente prodigiosa” toda una serie de recetas y técnicas que facilitan (y mucho) el estudio. Con él podemos llegar a estudiar el doble en el mismo tiempo. Por algo ha vendido ya más de 70.000 ejemplares en todo el mundo.

¿POR QUÉ FUNCIONA?. Mientras los demás intentábamos escaquearnos de los estudios inventándonos excusas y chuletas, Ramón, desde pequeñito, lleva inventando y practicando pequeños trucos para trabajar lo mínimo, para sacarle el máximo partido al tiempo de estudio.

La prueba de que sus ejercicios funcionan en la realidad y que no nos cuenta las cosas solo desde la teoría, está en que, gracias a ellos, él mismo ha llegado a batir increíbles records del mundo (memorizó 240 cartas de una baraja después de oírlas una sola vez; un número de 40 cifras en un solo segundo o hasta una cadena de más de 23.000 palabras salteadas).

En cuestión de memoria, él es el Fernando Alonso de todas las competiciones, el número uno de las olimpiadas de la memoria, un tipo muy listo, que con lo listo que es ha llegado a una conclusión: está convencido de que podemos mejorar mucho practicando algunos ejercicios que no nos habían enseñado antes.

¿CÓMO FUNCIONA?. El libro da una serie de ejercicios sencillos, que facilitan muchísimo el trago este de los estudios, y que, sinceramente, deberían enseñarse en las escuelas. El libro ofrece 4 puntos de utilidad:

1. Técnicas para leer más rápido: Aumentar la velocidad de lectura es la base de todo, según Ramón. “¿Te imaginas poder leerte en un solo día lo que sueles leer en cinco, y además enterarte mejor de ello?” dice. 
Según Campayo, “leer siguiendo con los ojos cada palabra nos hace perder el tiempo, tienes que ir moviendo los ojos, sumando cada palabra… Si te pongo una palabra grande, por ejemplo el título de un libro, ¿a que lo lees más rápido con un golpe de vista que yendo letra a letra?”. 

Así se explica su técnica lectora. Él lo llama leer haciendo fotografías con los ojos, es decir, captando al instante un puñado cada vez mayor de palabras en lugar de ir paseando la vista por cada una de las palabras. Ésta es una forma de leer que solemos practicar cuando hay pocas palabras; por lo tanto se trataría de practicar más esta faceta.  
“Con los ejercicios que yo te marco, vas a tener resultados en seguida. Puedes pensar que es una molestia, que para qué te vas a complicar la vida, pero si eres una persona que se pasa el día leyendo, date cuenta que ganar segundos en cada línea, al final es mucho tiempo ganado”.

2. Técnicas de estudio, trucos para recordar palabras raras, series de números, saber organizarse... Más allá de enseñarnos cómo elaborar y organizar bien un resumen, Campayo da pistas y ejemplos de cómo reducir cada vez más, de cómo pasar cada serie de informaciones a un resumen, y luego hacer un resumen de resúmenes, y luego… Trucos de esos que llaman nemotécnicos para recordar hasta lo más difícil. Ramón, que da cursos para gente que prepara las oposiciones, explica para niños pero también para estos súper-estudiantes cuales son los trucos que mejor funcionan a la hora de trabajar con la mente.

Como un carnicero, Campayo explica cómo ir desmenuzando los temas de estudio, cómo apartar la paja de lo importante, como reducirlo todo a la mitad o a menos, y luego, cuando por fin recordamos todo el tema gracias a una frase o a una serei de palabras, como descomprimir toda la infromación para hacer el mejor exámen posible. Es, más o menos, lo mismo que hacen los ordenadores hoy en día, solo que nosotros nos lo montamos con la cabecita. 

3. Recetas para cada tipo de examen (exposición oral, test, desarrollo, oposición). Cada prueba tiene una forma de prepararla para que nos salga mejor. Por ejemplo, si se trata de un exámen tipo test, lo importante será leer despacito razonando las cosas, hasta saber cual es la lógica de lo que se nos explica. Y luego, a la hora del exámen, Ramón, que de esto de números sabe un montón, cuenta cuándo las probabilidades dicen que es mejor arriesgarnos y responder a todas, y cuando es preferible ir a lo seguro y ya está. 

Si es de desarrollo, entonces lo mejor será saber comprimir grandes reflexiones en frases muy resumidas que luego podamos "descomprimir" y relacionar. Eso en cuanto al estudio, pero luego a la hora de responder, también hay trucos para que lo aprendido quede mejor reflejado en el papel (que si al final de la respuesta hacer un pequeño resumen, que si relacionar el tema con otro que sepamos mejor, cuando es conveninete "rellenar" y cuando es mejor responder con lo que se sabe y pasar a otra pregunta...)

4. Relacionarnos bien con la mente. “Hay una parte, que es el subconsciente, que no podemos controlar directamente”, dice Ramón sobre esta, una parte del libro muy especial para él. “Pero si que podemos cambiar algunas cosas. Si estamos tensos o angustiados la memoria funciona peor”. Por eso, dice que no hay que regañar a un niño si estudia:
“en ningún caso es beneficiosa la tensión, nuestra mente no funciona así. Si su hijo suspende deben averiguarse los motivos y obrar en consecuencia”. En este apartado, además, trata ese asunto tan mágico de cómo siendo optimistas y estando tranquilos, encima las cosas van y te salen mejor. 

"Si una persona piensa que está limitada, ciertamente lo estará. [...] Si crees que te costará hacer algo o que sufrirás haciéndolo, sin ninguna duda te costará o sufrirás más de la cuenta si intentas hacerlo". Por eso, una de las claves para el estudio es que todos nos pongamos de acuerdo en animar a nuestro hijo y hacerle ver que él es capaz de todo. Es tan importante decirle que su obligación es estudiar como decirle que puede hacerlo. 

¿Y FUNCIONA PARA TODOS? Claro. El libro es una explicación del estudio, de todas las formas que hay de estudiar y de cómo ir mejorando cada parte de ella. 

“¿Y con un adolescente?”  le pregunto, con la idea de que allí está ya todo hecho. Pero Campayo me explicaca científicamente que a la mente, aunque sea más manejable en la infancia, siempre se la puede mejorar.

¿HABRÁ MÁS? Su siguiente reto: sacar un libro en el que enseñe cómo aprender un idioma en solo una semana. Asegura que él lo hace cada vez que tiene que ir a un país a realizar competiciones mentales o presentaciones del libro. Eso si, avisa: “para que te funcione, para que sea posible aprender lo básico de un idioma en siete días, necesitas practicar con la velocidad lectora con los ejercicios que aquí te cuento”.

>> Conociendo cómo es una mente prodigiosa: Ramón Campayo <<

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