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Este juego es perfecto para las eternas tardes de invierno que tu hijo no
sale de casa y que está harto de sus juguetes, porque precisamente haber
estado jugando con ellos ayudará al desarrollo del pasatiempo. Potencia:
el sentido del tacto y la percepción. Necesitamos:
Cuatro o cinco juguetes que tu propio hijo escoja (mejor que haya
estado jugando con ellos).
Una bolsa de tela (por ejemplo, la de las pinzas de la ropa). |
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Cómo se juega:
Enséñale bien los objetos que ha escogido y dile que los meta uno a uno
en la bolsa. Entonces, con sus dos manitas dentro que coja un juguete, y
sin sacarlo de la bolsa, que adivine de qué objeto se trata. Después lo
sacará para comprobar si acertó.
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