Llevaba 6 días con fiebre y
ésta no le bajaba con ningún analgésico (Dalsy, Apiretal), ese día mi mujer se
dio cuenta de que Alejandro tenía algo inflamadas y moradas las articulaciones,
con lo que decidimos llevarle al pediatra de nuestra localidad, San Lorenzo de
El Escorial. Nuestro pediatra (tenemos tantas cosas que agradecerle) nos comentó
que no era normal que no le hubiera desaparecido la fiebre tras varios días de
tratamiento antibiótico, después del diagnostico de "placas" en la garganta, con
lo que nos hizo un volante para acudir de urgencias al Hospital de San Lorenzo
de El Escorial para realizarle una analítica. Una vez en el hospital y tras
esperar más de 2 horas, mi mujer salió con el niño con el parte médico, en el
cual lo único que decían era que aumentásemos la dosis de Ibuprofeno a 5ml cada
8 horas y si en el plazo de 3 días no había mejorado, que volviésemos. La
analítica que solicitó nuestro pediatra la omitieron, una vergüenza. Alejandro,
una noche más estuvo sin dormir, sus pies ardían, la fiebre llegaba a 40º y con
menos de dos añitos se quejaba diciendo "auhh".
A la mañana siguiente, cogí
el coche y me lleve a Alejandro a La Paz, le hicieron una analítica, placas y el
diagnostico que me dieron era de "Mononucleosis a la espera de Serología". La
serología es el estudio que realizan para detectar cual ha sido el causante te
la enfermedad y tardan unos 10 días en tener el resultado. Los MIR y Doctores me
dijeron que no me preocupase, que iba a estar así varios días y que remitiría
solo. Mantuvieron la dosis de Ibuprofeno y para casa. Bueno, pues nada, después
de los nervios, nos fuimos tranquilos para casa. Esa tarde, llevé la analítica a
nuestro Pediatra y se quedo sorprendido de los valores que tenía y del
diagnostico que me habían dado en la Paz. Él no estaba conforme con ese
diagnostico y me mando repetir la analítica en el Hospital de San Lorenzo de El
Escorial solicitando alguna prueba más.
Al día siguiente y después
de otra noche de sufrimiento de nuestro pequeño, le volví a llevar a La Paz
junto con el informe que me habían dado el día anterior. Solicité a uno de los
médicos para que me atendiese. No me atendió un médico, me atendieron 3, los
cuales estuvieron observando la analítica y al niño y me volvieron a decir lo
mismo: "Mononucleosis". Les comenté que mi pediatra, seguro que con menos
experiencia médica que cualquiera de los tres que me atendieron; no estaba de
acuerdo con ese diagnostico. La respuesta fue: "Si tu pediatra tiene alguna duda
de éste diagnostico, que nos llame y se lo aclaramos, estoy harto de ver casos
como éste", "si lo que teme es por la vida de su hijo, no se preocupe, no se va
a morir". Pues nada, me volví a quedar tranquilo y volví por la tarde al Centro
de Salud a ver a nuestro pediatra. Le comenté lo que me habían dicho y el
insistió en que no podía ser. Pasó el fin de semana y Alejandro no mejoraba,
empezó a comer un poquito, pero claro, debía estar muerto de hambre ya que
llevaba sin comer, prácticamente nada, 8 días.
El lunes, hablé con Juan
Antonio, nuestro pediatra, y me dijo claramente una cosa: "Alberto, ya tengo el
resultado de los análisis de Alejandro, mira con una VSG superior a 100 solo
puede ser o Enfermedad Reumática, Enfermedad de Kawasaki o Cáncer". A mi me
tembló todo en ese momento, aunque también es cierto que me dijo que si fuera
cáncer, hubiese dado la cara en más aspectos de la analítica. Puesto que en La
Paz no hicieron caso a su opinión, me remitió al Hospital Niño Jesús,
asegurándome que allí de darían el diagnóstico correcto. A la mañana siguiente,
a primera hora estábamos allí y tardaron menos de 1 hora en decirnos que nuestro
hijo tenía Enfermedad de Kawasaki, habiéndole realizado Electro y Eco del
corazón. El problema de ésta enfermedad es que puede hacer mucho daño a los
vasos sanguíneos, ya que los inflama y el principal riesgo está en las
coronarias, que al dilatarlas, puede provocar aneurismas y se corre riesgo de
infarto, aún siendo niño. Alejandro había tenido dilatación de coronarias,
aunque gracias a Dios, leve, mínima. Estuvo ingresado en el hospital con
tratamiento y un seguimiento que de verdad, te deja más que tranquilo.
A los 21 días salió y
ahora, después de casi un año, todos los valores, tanto de analítica como del
estado de sus coronarias se han normalizado. Desde un principio nos dijeron que
con la dilatación que tenía, no iba a tener ningún problema, que se le
recuperaría en corto plazo de tiempo y podría hacer una vida normal, pero cuando
estas esperando a que salga el cardiólogo y te dice que tu hijo tiene dilatación
de las coronarias...... se te cae el mundo encima.
El propósito de ésta carta
es advertir a todos los padres que si no lo ven claro, no duden en llevarle a
los hospitales que haga falta hasta quedarse tranquilos. No voy a poner en duda
el trabajo de los pediatras de La Paz, ya que todo el mundo sabe lo importante
que es, pero una cosa tengo clara, muy probablemente, si no hubiera sido por
nuestro pediatra y a continuación por el Servicio de Pediatría del Hospital Niño
Jesús, a día de hoy, pensaría que mi hijo pasó una mononucleosis y ya esta, sin
haberle hecho caso al daño cardiaco. Es posible que haya padres que hayan pasado
por alguna situación parecida y no hayan tenido un diagnostico adecuado. Hay
chavales que mueren por infartos al corazón por una dilatación de coronarias no
detectada de niños, osea que podría ser que haya muchos chavales que hayan
pasado ésta enfermedad y no les haya sido diagnosticada. Nada más, que sería
bueno que todos lo padres (sobre todos de niños menores de 5 años) conociesen un
poquito ésta enfermedad, que aunque dicen que aquí, en España, es poco común, es
seguro que hay muchísimos casos no detectados en la calle.
En cuanto a los médicos,
darle las gracias al Hospital Niño Jesús, es especial a la Doctora de Lactantes
Carmen García, a la Doctora de Cardiología Amalia Tamariz y en general a todo el
equipo de ese maravilloso hospital infantil. A Juan Antonio García, Pediatra de
tarde del Centro de Salud de San Lorenzo de El Escorial, sé que por mucho que te
agradezcamos es poco, ojala todos los profesionales médicos fuesen tan
profesionales como tú. De verdad, de todo corazón, muchísimas gracias por haber
insistido tanto con tu opinión sobre el diagnóstico de Ale, me has enseñado a
ver lo que un día hablamos, que no el mas viejo sabe mas.
Os quiero mucho hijos.
Alberto