Dos años de angustiaLa menor empezó a ser conflictiva con apenas once años y ahora
«intenta que la lleven al reformatorio para poder estar con su
novio»
Apenas tenía once años. La llegada a la pubertad fue para la
hija de Mónica, como para tantos otros, todo un terremoto de
cambios y sensaciones. Sin embargo ella no pareció asimilarlas
del mejor modo posible. En cuanto empezó «a salir por el
ambiente» Mónica ya notó cómo su actitud iba cambiando, aunque
el asunto no le preocupó hasta que fue creciendo en magnitud.
Ahora se encuentra en su casa con una adolescente «rebelde,
agresiva y sin miedo a nada» a la que no se ve capaz de
controlar.
A priori, no existe en la vida de la menor ningún episodio
crítico particular que pudiera explicar a su madre la deriva de
su conducta. Aunque nació de madre soltera, su crecimiento tuvo
lugar en una familia perfectamente estructurada. Mónica se casó
con Carlos Viña cuando la menor apenas tenía tres años y desde
siempre ésta lo vio como un padre. La relación con el padre
biológico, por otra parte, «es muy cordial».
Los dos últimos años han sido de continua angustia para la
familia. En este tiempo la menor ha acumulado varias denuncias
por robos de teléfonos móviles o reproductores de mp3, e incluso
por agresiones a otros menores en la propia calle. «Le gusta ir
de líder y como sabe que no le van a hacer nada, se hace más
valiente», explicaba ayer Mónica en Canal 10.
Desde el pasado mes de diciembre la menor no ha vuelto a
aparecer por las aulas del Instituto Mata Jove y frecuenta
compañías que, en opinión de su madre, no hacen más que empeorar
el descontrol de su hija. «Lleva tiempo saliendo con un chico de
17 años que está internado en el reformatorio de Sograndio
(Oviedo). De hecho, ella muchas veces lo que quiere es que la
envíen al reformatorio para poder estar con él», aseguraba
Mónica López. En varias ocasiones la joven habría ido a dormir,
según su madre, a la chabola de este joven, «porque allí puede
vivir sin reglas, que es lo que le gusta».
Pese al sufrimiento acumulado en estos años, Mónica quiere dejar
las cosas claras. «Me siento responsable, pero no culpable. La
única solución es un centro en que sepan tratarla, no un
reformatorio. Yo no la considero una delincuente».
(Fuente Elcomerciodigital.com)
La niña suma cuatro denuncias por robos y agresionres a menores
La razón de esta petición es la irreplimible conducta que ha
alcanzado su hija. En los últimos dos años se ha escapado en
dos ocasiones y suma cuatro denuncias por robos y agresiones a menores.
"Yo más no puedo hacer por ella; a no ser que quieran que la ate dentro
de casa para que no se escape".
Insiste en que "ni mi marido ni yo no somos capaces de
controlarla. Hemos ido a decenas de cursos y terapias y
seguimos todas las pautas que nos recomiendan para la educación de
adolescentes, pero no sirve de nada".
La última huida
Se fue con su novio a Alicante sin dinero sin avisar
Su hija se fue de casa con su novio rumbo a Alicante sin dinero. "Se
fueron tres días y pese a que denuncié la desaparición en
Comisaría, no hicieron nada y fue ella la que al final regresó cuando le
dio la gana. Iban sin dinero. ¿Qué más podría hacer en Alicante que
robar o prostituirse?".
De hecho, su madre tiene pruebas para pensar que su hija roba.
Anteriormente ha recibido en su casa cuatro denuncias
"por robar un MP3, por pegarle a otra niña...Los profesores e incluso
vecinos del barrio se quejan continuamente de su comportamiento
agresivo. Es muy violenta".
Dime con quién andas...
La madre cree que gran parte de su pésimo comportamiento se debe a la
compañía de su novio, "que tiene 19 causas pendientes y
con el que su hija durmió todo el fin de semana en una chabola".
Mónica denuncia que no recibe apoyos. "La Fiscalía de Menores no hace
nada porque la niña tiene menos de catorce años".
La Fiscalía de Menores no me ayuda porque mi hija tiene menos de 14
años
Ante esta situación, hace dos meses Mónica inició los trámites para
solicitar que el Principado asuma la tutela de la menor, petición para
la que aún no ha recibido respuesta. "Primero fui a La Calzada,
luego a Oviedo...Pero me dicen que esto es muy lento y que
lleva un proceso largo. Mientras, mi niña sigue en casa y no podemos
hacer nada para controlarla".
La madre ha salido ahora la luz porque quiere denunciar "la
pasividad" de los organismos públicos ante situaciones como la
suya, "mientras que para otros temas se dan mucha más prisa en retirar
la tutela.
Un comité de expertos decidirá sobre el futuro de la hija de Mónica
López. Su familia no la quiere consigo por su mal
comportamiento.
No puedo hacer más con ella, a no ser que quieran que la ate dentro de
casa para que no se escape
Su madre afirma que no puede "hacer más con ella, a
no ser que quieran que la ate dentro de casa para que no se escape".
Ahora, Gloria Fernández, directora del Instituto del Menor del
Principado de Aturias, ha anunciado que se creará un comité de expertos
que va a analizar pormenorizadamente el caso para decidir sobre el caso.
Además, se pedirán informes a las autoridades escolares y sanitarias
para reforzar la decisión.
La custodia de la niña, de 13 años, está provocando una formidable
polvareda mediática, que ha llevado a Familia a asegurar que "no se va a
ceder a la presión de los medios".
Psicólogos, educadores, pedagogos
Los expertos, entre los que hay psicólogos, educadores y pedagogos,
tomarán una decisión en próximas fechas.
Por su parte, el fiscal jefe del Tribunal Superior de
Justicia de Asturias (TSJA), Gerardo Herrero, consideró hoy
"complicado y muy discutible" que unos padres renuncien a la
tutela de sus hijos en favor de la administración, a no ser que no
puedan dar respuesta a sus necesidades.
Herrero, no obstante, evitó pronunciarse sobre la situación concreta del
matrimonio gijonés.
(Fuente 20minutos.es)
El Principado sólo asumirá la custodia de la hija rebelde
como última opción
GONZALO DÍAZ-RUBÍN. GIJÓN.
El Principado de Asturias quiere agotar todas las opciones
posibles antes de tener que asumir la tutela de la hija de trece
años de la gijonesa Mónica López, cuyo caso saltó a los papeles
cuando la madre solicitó públicamente a la Administración que
tomase la custodia de la menor a la que «no puede controlar».
La Consejería de Vivienda y Bienestar Social confirmó que la
primera medida que adoptará el Instituto de la Infancia será
reunirse con los padres de la menor para abordar el problema. El
Principado destacó que las pautas serán similares a las que se
aplicaron en el caso del menor obeso, a cuyos abuelos se les
retiró la tutela «después de haber estado un año trabajando con
ellos y ver que no se obtenían resultados. En esta ocasión, como
entonces, buscaremos soluciones intermedias antes de recurrir a la
institucionalización de la menor». La asunción de la tutela sólo
se adoptaría «como último recurso».
Por su parte, Gloria Fernández, directora del Instituto Asturiano
de Atención Social a la Infancia, Familia y Adolescencia, censuró
la conducta de la madre de la menor a la que acusó de vulnerar los
derechos de su hija al dar publicidad a la situación.
En este sentido, Mónica López aseguró que la Administración sabía
desde hace quince días que iba a hacer público el caso ante la
falta de respuesta del Principado. «Ahora no voy a parar», señaló
y añadió que acudirá al Defensor del Menor o «a dónde haga falta
para buscar una solución». López aseguró que a su hija «le da
igual» el hecho de que el caso se haya hecho público. De hecho, la
noche del martes la adolescente no fue a dormir a casa.
La menor ha protagonizado varios robos y agresiones, tanto en casa
como en el centro escolar, al que dejó de acudir hace seis meses.
Según la madre de una niña, incluso amenazó a punta de navaja a su
hija de diez años en el parque.
Seis meses sin ir a clase
La madre dijo que ha denunciado todas las ausencias de su hija
ante la Policía y los Servicios Sociales, «pero nunca pasa nada».
Se quejó también de que a Asuntos Sociales no le importe que su
hija no vaya a clase desde diciembre, cuando la Ley obliga a que
los menores estén escolarizados. Asimismo, la madre reconoció que
su hija había tenido algún problema previamente en el colegio por
peleas, pero indicó que fue hace un año cuando el asunto se agravó
y empezó a robar y a agredir. López echó la culpa del
comportamiento de su hija en gran parte a su novio, de 17 años,
que actualmente está en un Centro de Menores por robo y sobre el
que pesan 19 causas pendientes.
Pese a estos hechos, el fiscal jefe del Tribunal Superior de
Justicia de Asturias (TSJA), Gerardo Herrero, afirmó ayer que es
«complicado y muy discutible» que unos padres renuncien a la
tutela de sus hijos en favor de la Administración, «a no ser que
no puedan dar respuesta a sus necesidades».
El fiscal jefe del TSJA aclaró que como la joven es menor de 14
años, la Fiscalía no tiene «competencia» en este asunto, que
«habría que estudiarlo».
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El Fiscal de Menores
culpa a la madre por violar la intimidad de la adolescente
El fiscal de menores del Tribunal Superior de Justicia de
Asturias (TSJA), Jorge Fernández Caldevilla, consideró ayer
«lamentable que se aireen los problemas de una chica de 13 años
en todos los medios de comunicación», y culpó a Mónica López de
violar la reserva que establece la ley de toda la información
relativa a un menor de edad. Caldevilla dijo que casos como el de esta menor se producen «por
desgracia con cierta frecuencia entre los adolescentes», y
añadió que es un problema de trastorno de conducta o de
comportamiento grave «de difícil solución».
El fiscal señaló que la sociedad tiene la idea de que la guarda
de la menor sirve para resolver todos los problemas y en muchos
casos «ésta no es la solución. Incluso en algunas situaciones se
puede agravar el problema». Caldevilla explicó, por ejemplo,
cómo los adolescentes que tienen tendencia a relacionarse con
menores conflictivos o marginales pueden hacerlo aún con mayor
facilidad en los centros de menores.
Defensor de Madrid
Una postura similar a la del fiscal es la que mostró ayer el
Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid , Arturo Canalda,
quien dijo que sólo se debe recurrir a la cesión de la guarda a
las instituciones «en último extremo».
Ante el caso concreto de Mónica López, Arturo Canalda indicó que
debe ser «estudiado con cuidado» para ver si la niña sufre un
«trastorno de conducta», lo que supondría un problema médico y
no educativo. El Defensor del Menor abogó por «trabajar para
detectar los casos a tiempo» y aplicar medidas como las que se
toman desde el Instituto madrileño de Menores y Familia, cuyos
expertos intentan minimizar conflictos entre padres e hijos.
«Hay que ser ágiles en el ámbito educativo y en el familiar para
detectar problemas e intentar buscar soluciones
(Fuente elcomerciodigital.com)
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