Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Enfermera de Noche
Enfermera de Noche

Servicios ADHI
Cuido
AYO Asistencia a domicilio
Paso Doble
Atiendo
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1832. Samuel Morse descubre el telégrafo eléctrico.
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Al ritmo de la Naturaleza
Octubre 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
 
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
Colegios públicos en Arganzuela (Madrid) - 2008-10-10 10:36Colegios públicos en Arganzuela (Madrid)
Dos años de angustia - 2008-10-08 14:13Dos años de angustia
Sobreproteccion en adolescentes - 2008-10-08 14:03Sobreproteccion en adolescentes
existen niños malos?? - 2008-10-08 11:02existen niños malos??
Caca encima con 4 años - 2008-10-08 10:54Caca encima con 4 años
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Concurso Relato Corto

Gloria a vosotros los padres


(De parte de uno que en estas vacaciones supo lo que significa la paternidad)

Llamadme loco. Llamadme irresponsable. Llamadme ignorante.

Este año tuve solo una semana de vacaciones y decidí pasarlas... ¡con un niño! ¡Pequeño además! ¡De tres años y medio!

Y que, por supuesto, no es mío. No tengo. Y siempre me preguntaba qué se siente teniéndolos. Ahora lo sé: es una mezcla entre satisfacción e infinito cansancio.

Por partes: mi hermana tiene un niño precioso, Daniel, que es tan guapo como trasto. Y yo, en parte por hermano, en parte por curiosidad, me ofrecí al martirio de llevármelo unos días a la playa. 

Ahora conozco vuestros secretos, papás. Ahora entiendo por qué tantos compañeros de trabajo vuelven de sus vacaciones con una sonrisa de satisfacción, más cansados de lo que estaban al marchar. Estos días he corrido más que en mis treinta años, he reído más que en treinta días, y se me ha caído más pelo que... bueno, eso mejor no pensarlo. Algún mal nacido le enseñó a Daniel el juego del pilla-pilla y me ha tocado correr detrás de él más que un futbolista en Alemania. 

Algunas veces, por las noches, todavía me levanto empapado de sudor, oyendo su voz. «¿A que no me pillas? ¿A que no?» 

Lo primero que descubrí con Daniel es que a los niños hay que cansarles. El primer día no lo hice, y estuvo saltando cual pelota de goma por todo el piso, hasta que a las doce, se empezó a poner pesadísimo («quiero ver una peli» «quiero pintar» «quiero comer pizza»), y, media hora después, cuando estaba buscando el número de teléfono de su madre, de los bomberos, y de los loqueros, misteriosamente, se quedó frito. 

(Aun respiro recordándolo y debo confesar que, en ese momento, por primera vez, vi a esa esa criatura que había venido al mundo para martirizarme por todos los pecados cometidos y por cometer...y sentí ternura. Antes no había dado tiempo.)

Decidí que a partir de entonces me iba a implicar a tope en la misión de cansarle. La playa tiene una longitud aproximada de 2 kilómetros y puedo juraros que la recorrí tres veces. Luego nos poníamos a saltar. A tirarle piedras al agua. A pegarle patadas a la pelota.

«¿Estas cansado ya?»

«No, ¡vámonos a por una pizza!»

Y otra vez a correr, y a saltar y a reír y nada de pizzas que su mamá lo quiere bien alimentado. Observando al especimen, me di cuenta que, una vez iniciado ese motor de actividades, ya no había salida ni marcha atrás: si le decía que me iba a sentar un rato, le daba igual, seguía corriendo alrededor hasta marearme. Si intentaba entablar conversación con alguna belleza de la playa, él se ponía a gritar. «¡Quiero pizzaaaa! ¡Quiero jugar! ¿A que no me pillas?» .

Mi cerebro, en esos momentos, reaccionaba diciéndome:. «solo tienes que cansarle y serás libre, eso es lo importante». Así que, como soy consecuente y cuando tengo una idea en la cabeza ya no me entran otras, cogía los trastos y volvía a perseguir al espécimen Daniel, dejando atrás toda posibilidad de ligue.

Porque un niño es bonito, es tierno, y es egoísta. Solo existe él y sus necesidades, y, pronto me di cuenta de que ya no me era Luis, ese soltero de 30 años que vive para disfrutar de la vida. Pasé a ser el ser cuya función en esta vida no es otra que la de complacer las necesidades de un engendro de 3,5 años al cual, a este ritmo, le queda por delante mucho tiempo de tiranía.

Exagero. Ya. Es que a veces no queda otro remedio, amigos papás.

Pero, mientras tecleó estas líneas, me siento un poco mentiroso.

Debo reconocer que me lo pasé bien. Que este día del que os hablo, terminé con Daniel en la cama, leyéndole un cuento que acabó durmiéndonos a los dos a partes iguales. Fue bonito vivir ese momento.

Igual que fue bonito la sorpresa que me dió al día siguiente Daniel. Se tropezó corriendo en la playa al encontrarse las piernas de una muchacha guapísima. «¿Es tuyo el niño?» «No, es de mi hermana, pero estas vacaciones quise cuidarlo».

¡Qué mirada me echó luego, amigos, qué mirada!

Desde entonces estoy tratando de adiestrar a este estupendo compañero de fatigas llamado Daniel para que sea selectivo y sepa elegir sobre qué piernas tropezarse. Al principio protestaba y le costaba. Pero desde que le doy pizza cada vez que lo hace bien, las vacaciones han cambiado mucho.

Lo que todavía no sé es si su madre me perdonará estas libertades a cambio de seguir con el niño unos días más.

¿Vosotros qué diríais?

Un abrazo, a todos, y mi más sincero reconocimiento. ¡Sois héroes!

Alberto Iglesias

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate

Convertirnos en su Página de Inicio