Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Decoración Infantil
Decoración Infantil

Habitación bebé: Consejos e ideas
Habitación bebé: Distribución
Habitación bebé: Materiales
Habitación bebé: Mobiliario
Orden en la sala
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1832. Samuel Morse descubre el telégrafo eléctrico.
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Al ritmo de la Naturaleza
Octubre 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
 
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
Colegios públicos en Arganzuela (Madrid) - 2008-10-10 10:36Colegios públicos en Arganzuela (Madrid)
Dos años de angustia - 2008-10-08 14:13Dos años de angustia
Sobreproteccion en adolescentes - 2008-10-08 14:03Sobreproteccion en adolescentes
existen niños malos?? - 2008-10-08 11:02existen niños malos??
Caca encima con 4 años - 2008-10-08 10:54Caca encima con 4 años
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Cartas de nuestros lectores

Carta a las nuevas madres


Carta a las primeras mamás: NACE UN HIJO, PERO TAMBIÉN UNA MADRE

¡Animo, embarazadas!

Dice el chiste que una hija iba paseando por el parque con su madre, cuando de repente, ve algo en el suelo: un brillante silbato. La niña, que es pequeña y curiosa como todas las niñas del mundo, lo coge y justo cuando se lo va a meter en la boca, la madre le para los pies.

“¿Por qué está prohibido, mamá?” –dice la niña, a lo que la madre responde:

“Por que es un objeto que estaba en el suelo, no sabemos de dónde viene, está sucio y lleno de bacterias”.

Ante semejantes argumentos, la hija acepta, deja el silbato, pero se queda mirando a su mamá: “Y tu, ¿cómo sabes todas esas cosas?”

“Porque es algo que tenemos que saber todas las madres. Nos lo preguntan dentro del examen para mamás. Si no supiéramos estas cosas, no podríamos llegar nunca a ser madres”.

Después de un segundo de reflexión, la hija parece aclararse:

“- ¡Ya lo entiendo! Si no pasas el examen para mamás, acabas convirtiéndote en un papá, ¿verdad?”

Detrás de esta pequeña broma [que los padres nos la perdonen] hay un pequeño milagro, y es que cuando nace un hijo, nace también una madre. La forma que tenemos de percibir el mundo, de comportarnos, cambia radicalmente. Y no, no todo es cuestión de hormonas.

“Música”. Miguel creía conocer a su mujer perfectamente. Ocho años de relación lo confirmaban, pero cuando el peque llegó a la casa, se encontró con eso, con música. “De golpe, mi mujer era capaz de cantar nanas, de adelantarse a un peligro, de entender como un idioma propio cada uno de los sonidos de nuestro niño”.

Hablan de sentimiento maternal, de hilos invisibles que unen a la madre con el hijo más allá del cordón umbilical. Hablan de todo ello, y algo de verdad llevarán cuando, como dice una frase, “las culturas son diferentes, pero las madres son universales”. Cambiaremos mucho con los siglos y con las latitudes, pero las reacciones de una madre en Brasil son las mismas que las de otra en Australia.

Incluso en algunos animales vemos esas reacciones, ese instinto de protección tan difícil de explicar de una forma científica. Y es que, con el parto, entramos en un club especial, el de las dadoras de vida, una comunidad que se extiende por el mundo y por los siglos.

TANTA ILUSIÓN COMO MIEDO. Eso es lo que se nos mete en el cuerpo cuando en el cuerpo empieza a crecer alguien. ¿Seré capaz? ¿Seré una buena madre?

Lo nuevo siempre da su puntito de susto. Nos pasamos la adolescencia echándole en cara a nuestros padres los fallos que tuvieron con nosotros, pero cuando nos llega el momento... ¡ay! La cabeza se nos va a prepararlo todo, y ahí nos ponemos, con la tripita de cinco meses, y esforzándonos ya por ver cuál sería la mejor universidad, no vaya a ser que luego las cosas se precipiten.

Estas líneas, estas palabras de una madre que ya pasó tres veces por esa puerta, que tres veces sufrió hasta oír ese llanto con el que te cambia el mundo, solo son para deciros una cosa: TRANQUILAS. Mucho me obsesioné yo misma con la idea de ser la madre perfecta, pero la madre perfecta no existe. Es un mito. De una forma u otra, cuando llega el momento todas sabemos lo que hay que hacer, y todas damos lo mejor de nostras.

TRANQUILAS. Ser madre es entrar en una comunidad en la que todas estamos aquí para ayudarte, también la naturaleza, que tiene sus propias y misteriosas formas para decirte al oído lo que tienes que hacer cada vez. Esta comunidad te apoyará, y esa naturaleza, te guiará. Todo lo que tienes que hacer es sentirla en ti, creciendo como crece tu niño.

A veces este tipo de cosas pueden parecer una majadería, pero al tiempo te darás cuenta. Traer un niño agudiza mucho los sentidos... esta página, sin ir más lejos, es un trozo visible de esos hilos invisibles que nos unen a todas las madres. Y también está aquí para ayudarte en todo lo que necesites.

¡Cuenta con nosotras!

Un beso, ánimo.

Alegría Falcón, sólo una madre más

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate

Convertirnos en su Página de Inicio